Uno sabe que una persona no es una cosa. Ni una cosa es una persona. Por ejemplo, para mí los muertos son cosas, que antes fueron personas y por ende tuvieron vida. ¿Qué pasaría si las cosas llegaran a tener vida? ¿Si llegaran a reconocer su propia existencia? Algo así plantean algunas historias cyberpunk, en especial los escritos de Phillip K. Dick e Isaac Asimov. Pero no hablaré de estos geniales escritores, sino de su legado e influencia en la cultura pop actual.
Hace poco vi de nueva cuenta Short Circuit (o corto circuito en México), la primera parte trata de cómo un "milagroso" rayo hace que una falla en el sistema de cómputo de un robot, lo dote de vida, y de cómo una vez que el robot reconoce su existencia, sobrevive ante la incomprensión del mundo empresarial y militar. La segunda parte trata del mismo robot, tratando de sobrevivir en el mundo social, donde busca ser aceptado.
Las inluencias de los autores anteriores (por mencionar dos de los autores más sobresalientes del género) son notorias. Podemos extender esta influencia en I.A., Robocop, Terminator, Wall-E, y aquel androide adolescente llamado "Chip Carlson" de la película de Disney "Not Quite Human" (No del todo humano). Peliculas palomeras, infantiloides, pero con una clara influencia cyberpunk. Me preguntaba mientras veía al gracioso Jhonny 5 si la gente alcanza a percibir las consecuencias de que nuestra sociedad acepte que una ex-cosa sea considerada ciudadano. Dichas consecuencias implican cuestiones de ética moral, religiosa, legal, política, etc.
Aquí uno puede recordar bien los escritos de I-Robot de Isaac Asimov. Si las cosas que llamamos "muertos" fueron antes personas vivas, les consideramos con algún tipo de moral por haber sido lo que en vida fueron, ¿por qué las cosas actuales sin vida como los robots no podrían ser considerados personas vivas luego de que tengan vida?
Por último, quiero decir que este blog no está del todo abandonado. Simplemente no da mucho tiempo de escribir (y desgracidamente de leer también) cuando uno tiene más de un blog (muchos de hecho) y muchas ocupaciones, poco tiempo libre y poca solvencia. Gracias a los lectores y a mi único seguidor. Los archivos post mortem cy-punk de Bob Morton vuelven a desempolvarse. Saludos.